8º Capítulo
Salí del despacho muy alegre, Charlie lo notó.
-¿Qué pasa? Pareces muy contenta, ¿qué pasa?-dijo con interés pero a la misma vez con un poco de miedo.
–Que me han cogido como reportera para la revista y, ¡a ti como mi fotógrafo!
-¿Qué? ¿Enserio? Rosa, ¿cómo lo has hecho? De verdad, no me lo puedo creer… aquí nunca han habido ni revistas ni periódicos ni nada de eso, que raro, pero ¡muchas gracias Rosa!-me dijo mientras me abrazaba.
-Te quiero, ¿lo sabes verdad?
-Por supuesto, pero, oye,-me aparté de él para decirle que- yo también te quiero, mucho- y para después darle un abrazo más fuerte.- eres como un hermano para mí, de verdad,-nos apartamos los dos a la vez, ya estábamos incómodos, estábamos en el instituto, no solos…, pero a mí me pareció como si lo estuviéramos-siempre estás a mi lado, te extrañaba los primeros días que no nos volvimos a ver.
-¿Sólo los primeros?, yo te extrañé mucho estos últimos 6 años…-me dijo con esa voz tan dulce que tiene.
–Yo también Charlie, yo también…
Ya terminó el instituto y Charlie me acompañó a casa, por el camino, estuvimos hablando un buen rato, todo el camino, es decir 30 minutos enteros sin parar de hablar, de nosotros cuando éramos pequeños, y, mientras hablábamos me acordé de cuando él y yo estábamos en mi casa, y nos juramos, que fuera lo que fuera lo que pasara, nos seguiríamos hablando, por y para siempre, LO JURAMOS.
CONTINUARÁ...
Es unɑ novelɑ muy interesɑnte sobre unɑ ɑdolescente ɑ lɑ que le pɑsɑn cosɑs muy rɑrɑs, se encuentrɑ con un ɑmigo, y... bueno, ¡tendreis que leerlɑ..!
lunes, 15 de noviembre de 2010
Capítulo 7
7º Capítulo
Uno de los poemas que escribí fue este:
Mientras beso tus labios de chocolate y caramelo,
mi cabeza piensa,
¿cómo no has podido caer tú del cielo?
Con esos ojos marrones,
me comería hasta limones,
solo con tenerte a mi lado, amo de mil corazones.
Alguien que te aprecia demasiado como para decírtelo, LA GRAN AMIGA QUE TE QUIERE, DESDE MUY RECIENTE.
-Rosa, ¿sería tan amable de leernos su poema?-me dijo la profesora con recelo.
–Por supuesto profesora,-me aclaré la garganta- “Mientras beso tus labios de chocolate y caramelo, mi cabeza piensa, ¿cómo no has podido caer tú del cielo? Con esos ojos marrones, me comería hasta limones, solo con tenerte a mi lado, amo de mil corazones. Alguien que te aprecia demasiado como para decírtelo, la gran amiga que te quiere, desde muy reciente.
Todo la clase empezó a aplaudirme, me sentí tan orgullosa de mi misma, ya que, en mi anterior instituto, no me tenían mucho aprecio ya que era, la más… ¿empollona? Al terminar la clase, desde que salí por la puerta, apareció Mikel, en ese momento pensé, que chico más pesado dios, pero después, cuando supe por qué me buscaba, lo entendí.
–Hola Mikel, ¿qué querías?-dije con un suspiro al final de la frase.
–Sé lo que estás pensando, vaya chico más pesado, pero, es muy importante, la directora te busca.-me dijo, y al final me guiñó un ojo.
-¿Cómo lo sabes? Ah, ya sé, eres ayudante de la dirección, y te lo han dicho.
–No, es que me da clases de ciencias naturales.
–Ah, bueno, ok entonces. Bueno, ¡chao!, y gracias.-le miré de reojo a Charlie cuando dije “gracias”.
Fui corriendo hasta Charlie y le dije que si me ayudaba a encontrar el despacho de la directora, él me dijo que por supuesto, que no me diría nunca que no a nada. Al cabo de los 2 minutos estábamos en dirección, y él preguntó por la directora, le dijeron que esperara un momento, y que ahora podría entrar, y como no, el “GRACIAS” no podía faltar. A los segundos la chica nos dijo, “ya puedes pasar”.
–Gracias Charlie, si quieres irte, vete, seguro que tienes cosas más importantes que hacer.
–No, tranquila, cuando salgas, estaré aquí.
–Ok, gracias de verdad, muchas gracias, hasta ahora.-entré al despacho, grande pero no muy espacioso.
-Hola y bienvenida.-me dijo la directora.
–Hola, gracias.-le dije.-Me han dicho que quería que viniera, aquí estoy.
–Sí, ya le veo. Bueno, su tía me ha dicho, que le gustaría estudiar periodismo, y que hasta ahora has estado escribiendo en el periódico y revista del instituto anterior en el que estabas, me gustaría mucho que, intentara hacer una revista para los alumnos para todos los viernes sobre todo lo que ha pasado durante la semana y los horarios de las clases de los de 2º de la ESO, que por ahora son los que, entre comillas, no saben en qué clases les tocan las asignaturas. ¿Le gustaría ser la nueva reportera del instituto?-me dijo con los ojos esperanzados.
–Claro, si usted lo quiere así, yo lo haré encantada, pero, ¿podría acompañarme un ayudante?-no yo parecía muy ilusionada, pero en realidad lo estaba-Por si necesito fotos, él el fotógrafo y yo la reportera. ¿Qué le parece?
-Genial, pero me gustaría saber, quién sería. ¿Me lo diría?
-Charlie Brown, le encanta la fotografía, seguro que le hace mucha ilusión. ¿Está usted de acuerdo?
-Sí, es un buen muchacho, sobre todo lo sé porque nunca lo he visto por aquí.
–Bueno, pues si necesita algo más avíseme, yo estaré a su disposición, ¿me voy ya o necesita algo más?-y ahora mucho más ilusionada por Charlie.
-No, gracias, ya se puede ir.
Uno de los poemas que escribí fue este:
Mientras beso tus labios de chocolate y caramelo,
mi cabeza piensa,
¿cómo no has podido caer tú del cielo?
Con esos ojos marrones,
me comería hasta limones,
solo con tenerte a mi lado, amo de mil corazones.
Alguien que te aprecia demasiado como para decírtelo, LA GRAN AMIGA QUE TE QUIERE, DESDE MUY RECIENTE.
-Rosa, ¿sería tan amable de leernos su poema?-me dijo la profesora con recelo.
–Por supuesto profesora,-me aclaré la garganta- “Mientras beso tus labios de chocolate y caramelo, mi cabeza piensa, ¿cómo no has podido caer tú del cielo? Con esos ojos marrones, me comería hasta limones, solo con tenerte a mi lado, amo de mil corazones. Alguien que te aprecia demasiado como para decírtelo, la gran amiga que te quiere, desde muy reciente.
Todo la clase empezó a aplaudirme, me sentí tan orgullosa de mi misma, ya que, en mi anterior instituto, no me tenían mucho aprecio ya que era, la más… ¿empollona? Al terminar la clase, desde que salí por la puerta, apareció Mikel, en ese momento pensé, que chico más pesado dios, pero después, cuando supe por qué me buscaba, lo entendí.
–Hola Mikel, ¿qué querías?-dije con un suspiro al final de la frase.
–Sé lo que estás pensando, vaya chico más pesado, pero, es muy importante, la directora te busca.-me dijo, y al final me guiñó un ojo.
-¿Cómo lo sabes? Ah, ya sé, eres ayudante de la dirección, y te lo han dicho.
–No, es que me da clases de ciencias naturales.
–Ah, bueno, ok entonces. Bueno, ¡chao!, y gracias.-le miré de reojo a Charlie cuando dije “gracias”.
Fui corriendo hasta Charlie y le dije que si me ayudaba a encontrar el despacho de la directora, él me dijo que por supuesto, que no me diría nunca que no a nada. Al cabo de los 2 minutos estábamos en dirección, y él preguntó por la directora, le dijeron que esperara un momento, y que ahora podría entrar, y como no, el “GRACIAS” no podía faltar. A los segundos la chica nos dijo, “ya puedes pasar”.
–Gracias Charlie, si quieres irte, vete, seguro que tienes cosas más importantes que hacer.
–No, tranquila, cuando salgas, estaré aquí.
–Ok, gracias de verdad, muchas gracias, hasta ahora.-entré al despacho, grande pero no muy espacioso.
-Hola y bienvenida.-me dijo la directora.
–Hola, gracias.-le dije.-Me han dicho que quería que viniera, aquí estoy.
–Sí, ya le veo. Bueno, su tía me ha dicho, que le gustaría estudiar periodismo, y que hasta ahora has estado escribiendo en el periódico y revista del instituto anterior en el que estabas, me gustaría mucho que, intentara hacer una revista para los alumnos para todos los viernes sobre todo lo que ha pasado durante la semana y los horarios de las clases de los de 2º de la ESO, que por ahora son los que, entre comillas, no saben en qué clases les tocan las asignaturas. ¿Le gustaría ser la nueva reportera del instituto?-me dijo con los ojos esperanzados.
–Claro, si usted lo quiere así, yo lo haré encantada, pero, ¿podría acompañarme un ayudante?-no yo parecía muy ilusionada, pero en realidad lo estaba-Por si necesito fotos, él el fotógrafo y yo la reportera. ¿Qué le parece?
-Genial, pero me gustaría saber, quién sería. ¿Me lo diría?
-Charlie Brown, le encanta la fotografía, seguro que le hace mucha ilusión. ¿Está usted de acuerdo?
-Sí, es un buen muchacho, sobre todo lo sé porque nunca lo he visto por aquí.
–Bueno, pues si necesita algo más avíseme, yo estaré a su disposición, ¿me voy ya o necesita algo más?-y ahora mucho más ilusionada por Charlie.
-No, gracias, ya se puede ir.
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